Contigo y sin ti
Por fin el tan esperado reencuentro...Lo miro, me mira, nos vemos con cierto aire de expectativa, guardando las distancias. Saludo cordial y amable, como si nos hubieramos visto apenas ayer. Platicamos y yo escucho. Cada detalle nos vuelve a conectar en lo que habíamos dejado meses atrás. Poco a poco los sentimientos comienzan a salir a flote, como si se hubieran encontrado sumergidos en el mar de nuestros recuerdos. Las idealizaciones quedan en un segundo plano al enfrentarnos a la realidad que tenemos enfrente. Está ahí, estoy ahí. No parece real por un instante. O por varios. Nuestras almas comienzan a hablar. Siempre nos sucede. Las palabras dejan de ser importantes. Es mucho mas hermoso el silencio, la compañía, los árboles encima de nosotros, el tenernos tan cerca y tan lejos a la vez, nuestra respiración, la luz que queda del sol. Tan solo uno a lado del otro, viendo el cielo, oyendo la música que se escucha a lo lejos. Tomando su mano, pensando que mi imaginación nunca hubiera podido recrear tales cosas, tan buenos momentos. Solo se siente ese "algo" que no se ha perdido, solo se había tomado una siesta. Y así el día se pasa, tan rápido que ni nos damos cuenta. Esperando que se repita, deseando que nunca terminara.


